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lunes, 1 de septiembre de 2014

Arrimando malamente el ascua a la sardina

Este fin de semana me llegó una pregunta, a través de una página de servicios profesionales sanitarios, como fisioterapeuta. Hoy por la mañana me dispuse tranquilamente a responder de manera disciplinada a los distintos puntos de la carta.

Iba a contestar... Pero se me quitaron las ganas.

Algunos colegas sanitarios ya se habían tomado el trabajo de responder al muchacho.

El chico en cuestión había sido intervenido de una patología del codo. No evolucionaba tan rápido como el creía que debería ser y presentaba otros problemas añadidos en ese brazo. Preguntaba por las sesiones de rehabilitación: posibilidad, precio y si se contaba con un dinamómetro para el tratamiento.

Hasta ahí todo bien.

El problema viene con las respuestas. O con mi idea de lo que debía responderse.

Los fisioterapeutas que respondieron -aquellos con posibilidad de prestar el tratamiento- enumeraban posibles orígenes -distintos a la cirugía-, de sus males, proponían tratamientos, ofertaban su formación en Mckenzie, decían que el aparato "daba igual" pues nos valía con "sus sensaciones" etc.

También respondieron otros profesionales "del ramo". Los Terapeutas ocupacionales decían que un fisioterapeuta no es especialista de la mano, como lo son ellos. Por tanto, ellos eran los indicados para tratarle, incluso las secuelas (dando por sentando que quedarían). Y no los fisioterapeutas.

Incluso algún doctor se pasó por allí y dio su opinión sobre el tratamiento conservador más correcto para la patología origen del problema (que, recuerdo, ya estaba intervenida quirúrgicamente). Casualmente daban ellos, bueno en su centro de rehabilitación.

Para mi, la mejor respuesta fue aquella de los fisioterapeutas que, por distancia, no eran candidatos a llevar el tratamiento. Fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales son parte de un mismo equipo multiprofesional, no puede exponerse un tratamiento sin evaluar primero, o sin leer un mísero informe, o saber cómo estaba previamente, qué pronóstico le han dado, que observamos, que nos da la exploración, etc. O todo junto.

La imagen que devuelve nuestra forma de responder a estos correos es un poco... ¿patética? ¿Tan difícil es responder a lo que se pregunta y con educación? ¿Para hacernos valer tenemos que tirar a otros profesionales? ¿Se puede elucubrar en una respuesta tan impersonal y superficial, sobre los orígenes y tratamientos? ¿Debemos vender, aunque no nos preguntaran por ello, el último curso en el que hemos invertido? ¿Le importa mucho al paciente si sabemos tal o cual técnica, por la que no ha preguntado?


jueves, 14 de noviembre de 2013

COLABORANDO QUE ES GERUNDIO

Muchos son los que sólo ven, en internet,  dragones, serpientes, acosadores, trolls, pedofilia, robos, suplantación de identidades, etc... y tienen razón... en parte.

Hay de eso, si, mucho, si. Pero de lo otro hay mucho También. Da vértigo entrar, si. Te pierdes, también. Pero se puede ganar tanto. Y no hablo de dinero (que dicen que también, pero casi me suena a los gatitos criados en botellas y a las meigas).

Hace años entré en twitter... Por razones... hum... detrás de "alguien". Si, lo reconozco entre por cuestiones muy humanas y poco profesionales. ¿Y? Cada uno entra por su razón propia. Pero después me quedé por otras cosas (porque... conseguí a esa persona, jejeje).

Con el tiempo, no me preguntéis cómo exactamente, fui haciendo un grupo de tuitamigos. Informáticos, médicos, ingenieros, enfermeras, escritores, maestros, especialistas en rr.ss., profesionales de farmacéuticas, pacientes, famsosos, chistosos, poetas, deportistas, técnicos en emergencias, emprendedores, ONGs, ... y fisioterapeutas. Muchos fisioterapeutas. 

Y estoy encantada. Entre todos esos profesionales, he tenido la suerte de encontrar personas. Personas que colaboran, que ayudan, que te echan un cable. Que si no saben algo, te lo retuitean, para ver si otros lo saben. 

Hace veinte años que suelo trabajar como fisioterapeuta única. Si tengo un problema, una duda, no puedo girarme y preguntar a un compañero. Pero tengo el móvil. Me giro y lo tuiteo. Siempre encuentro alguien al otro lado.

Tengo en mi TL (Timeline) un montón de gente, no de nicks. Y, como somos españoles, a la primera de cambio también quedamos para cañear, para cenar, para hacer jornadas profesionales, etc.

Algunas veces me apabullan con su conocimiento. Pero más me apabullan con su actitud desprendida y su capacidad para compartir. Hay mucha mala gente en la red, como en todas partes. Pero tengo suerte, di con los más majos.

jueves, 20 de octubre de 2011

TODOS A UNA, FUENTEOVEJUNA

Ya estamos en los aperitivos de lo que será la I Jornada de vídeos y salud.

Todos calentando motores y aportando todo lo que pueden: ordenadores, ratones, cámaras, móviles, netbooks, ipads, alargaderas, enchufes múltiples, trípodes, cartulinas, rotuladores, galletas, etc.

Todo lo que creemos que puede ser útil, alguien dice "yo puedo". Da gusto, ver cómo todos aportan, como se arrima el hombro. Y no hablo de una docenita de "iluminados". No, no. Hablo de más de cien profesionales comprometidos. Con ganas de aprender y de enseñar, de compartir.

En algunos lugares, estamos ya muy desacostumbrados. El trabajo en equipo es desidia o guerra de guerrillas para imponer tu opinión. Nada que ver con el ambiente que en #videosysalud se respira.

Creo que todos presentimos que puede ser algo grande. No de dimensiones continentales. Hablo de lo importante, algo grande para nosotros. Como grupo, como personas, como profesionales inquietos.
Y yo podré decir que estuve allí.

lunes, 18 de julio de 2011

APARECE FISIOTERAPEUTA PERDIDA, ENTRE 6000 CAMPUSEROS.

Este año, y un poco de rebote, he aparecido por la campus party. Con mi humilde mac bajo el brazo. Si, si, será mucho Mac, pero lo que allí vi... Fue impresionante. Que si una persona con cuatro pantallas, dos teclados, un joy-stick, hasta pedales. Otro con tres pantallas para él solito, más grandes que los cuadros de El Prado. Otro que lo tenía tuneado de rascacielos, etc.
Aunque tras conseguir cerrar la boca, me ubiqué en el rinconcito adecuado. Escenario de creatividad. Y, aunque no se habló ni una palabra de medicina, sanidad, fisioterapia o tratamientos, aprendí una barbaridad. Tanto que hasta he olvidado parte.
Es interesante, muy recomendable, salir de nuestro ámbito y ver qué hacen los demás. Aprender yéndonos a su campo, a su terreno. Arremangarnos y acercarnos como aprendices que somos. Descubrir su mundo y ver cuánto nos puede ayudar.
Porque está muy bien que, entre nosotros nos pasemos información. Páginas, herramientas, trucos, que nos ayudan a realizar nuestro proyecto. Todo lo que sabemos está a disposición de enfermeros, fisioterapeutas, médicos, terapeutas ocupacionales, para que nuestro blog sea estupendo. Para que tanto colegas, como pacientes vean en él utilidad.
"Traficamos" con url de montaje de vídeos, programitas para incrustar nosequécosa en nuestra página. Nos invitamos a las nuevas redes y nos convocamos a debates tuiteados.
Todo eso está muy bien. Es genial. Yo he descubierto un nuevo mundo de color. Encontré sanitarios que se mezclan, que hablan, que desarrollan proyectos y se apoyan mutuamente. Encontré un colectivo que hace lo que yo quiero hacer.

Pero también me ha venido muy bien pasear entre gente que habla de eso, porque vive, trabaja y come de eso. Tanto si se aplica en sanidad, como en educación o en venta de tornillos. Porque, aunque yo quiera utilizar eso, sus conocimientos, su medio, son ellos los que saben de verdad. Son ellos los que van siempre un paso por delante. Y son los que pueden entender qué quiero y cómo me pueden ayudar.
Ahora tengo la cabeza llena de "Eso lo quiero hacer yo", tengo mi Timeline de twitter con nombres nuevos de los que quiero aprender y tengo muchas ganas de volver a la campus party.