lunes, 25 de junio de 2012

OPOSITA QUE ALGO QUEDA

Ahora que todo va "como va", los denostados puestos de funcionario o personal del estado/comunidad/ayuntamiento en general, se miran con golosería.

Cuando todos ganaban un montón y les subían el sueldo unos porcentajes más que decentes, miraban al personal de la administración con pena, con cierta condescendencia. Los pringadetes.

Ahora la cosa ha cambiado y todos somos culpables de los males de España. Que no digo yo que no tengamos nuestra parte. Pero lo nuestro siempre ha sido sota-caballo-rey. 

Bueno, no importa. El caso es que ahora salen convocatorias de oposiciones. Pocas y con años de retraso. Y hay que pillar una plaza. Como sea. Y nos acercamos a una academia a por los temarios y es donde me surgen los dilemas. Y, desde la barrera, me surgen preguntas.

Porque las convocatorias/temarios, tienen años desde que salieron. Y, claro, la ciencia avanza que es una barbaridad. Mi pregunta es ¿los temarios avanzan con los tiempos? ¿Si te los preparas por libre y con los tiempos, no estarás malpreparándote?

Además, los miembros del tribunal ¿De dónde sacan las preguntas?¿De su conocimiento?¿De currarse las preguntas en bases de datos, libros, artículos? Si no me equivoco, ni tienen por qué tener la misma titulación que las plazas  que salen a oposición.

He revisado el temario de una oposición y, no es que yo sea una experta en temarios (oposité hace veinte años), pero veo que son un poco liosos. ¿De dónde se extrae el listado? Porque hablar de fisioterapia en traumatología por un lado y, por otro, de fisioterapia en patologías osteoarticulares. Son temas que se solapan ¿no? Digo yo que se podían decantar por campos médicos o por estructuras corporales, pero no por las dos.

Y si el listado de temas es así ¿Cómo será el desarrollo?
Preguntas, preguntas y con múltiples respuestas -todas ciertas o todas falsas-.



jueves, 14 de junio de 2012

UNA DE PARAFINA POR LA GRACIA DE DIOS.

Hace una semana escasa, se plantó  mi jefe en el departamento. Extraño, no suele pisarlo mucho. Así que, si lo pisa "nada bueno". El caso es que me espeta:

- ¿Hay que comprar parafina?
- No - Respondo sorprendida.
- Pues hay que empezar a darsela a Zutanita.
- ¿EH?
- Si, que ha ido al director a quejarse y éste me ha dicho a mi que te diga que se lo des.
Encogiéndome de hombros respondí - Ah, vale. Sin problema.

Con las mismas, dio media vuelta y desapareció por la puerta, tan rápido como entró.

Así es la nueva forma de pautar los tratamientos en mi centro. ¿Quién necesita protocolos, equipos, profesionales, o médicos? Basta con un director (Si, es enfermero, pero dudo mucho que ejerciera durante mucho tiempo. Y eso pasó hace lustros), para responder eficazmente a las necesidades del usuario.

¿Acaso me llamó para preguntar por la situación? NO.
¿Me llamó/escribió/hizo señales de humo para informarme de la queja de la residente? NO.
¿Conoce el historial médico de la usuaria?¿Sabe si se le aplicó el tratamiento con anterioridad y dio o no resultado beneficioso?¿Sabe si no se le pone por algún "oscuro" problema de la fisioterapeuta? NO, NO y NO.

Tranquilos, hemos iniciado un bloque de 15 sesiones de baños de parafina. No lo tiene contraindicado y las veces anteriores le sentó bien (pan para hoy...). Pero mi "oscura" intención de conseguir que hiciera algo más, que pudiera beneficiarla, algún programa que llevaba entre manos para activarla, se han ido al garete. 

¡Vivaaaaaaaaaaaaaa!

jueves, 17 de mayo de 2012

SON COMO NIÑOS... PERO NO LO SON


Un comentario frecuente, cuando hablas de los mayores, sobretodo si hay una dependencia ya, es "es que son como niños". 

Y es verdad, muchos comportamientos nos recuerdan la conducta de niños pequeños. Accesos de ira, celos, necesidad perentoria de ser el centro de la familia, de la planta, de la residencia. Fijaciones, obsesiones, incontinencia, sueño a destiempo, etc.


Y si, puede decirse que son "como..." pero NO lo son.
No olvidemos nunca, que no lo son. Aunque pueda parecer que los extremos se tocan.

A fin de cuentas, nuestros mayores, padres, tíos, vecinos, pacientes, han pasado por muchas cosas. Incluimos hambre, guerra, trabajo, familia, hijos, injusticias, suerte, amor, desamor, tristeza, enfermedades, momentos de intensa felicidad, vacío, alegría, etc. Y que existan comportamientos similares, no nos autoriza a tratarles igual. Es cuestión de respeto. De respeto a su persona, a su historia, a su vida.

Puede que ya no nos interese su experiencia, puede que ni puedan contarla. Pero la tienen.
Otra cosa es que nos caigan bien, mal, estén demenciados, tengan un carácter estupendo o sean odiosos. Eso caracteriza a la persona. No la equipara con la infancia.

Así que la próxima vez que infantilicemos a un mayor, respetemos su historia.

martes, 24 de abril de 2012

DE FISIOTERAPEUTA A ESCRITORA


Algunos incautos podrían creer que, al ser fisioterapeuta, opté en su momento por ciencias. Puede que piensen que las letras se me dan mal. Que no me gustan o que me sale sarpullido con sólo pensar en alinear frases y más frases.


En mi caso nada más alejado de la realidad. Me gusta escribir y me gusta mi profesión. Algo que no es raro en la medicina en general. Hay muchos profesionales con blogs (profesionales o no), incluso escritores de prestigio, que proceden del ámbito de la medicina o que lo compaginan como pueden.

Lo que ya no me gusta tanto es la cantidad ingente de documentación que, dentro del ejercicio de mi profesión, debo generar o cumplimentar. Pero hay que hacerlo. Un parte importante del trabajo es dejar constancia del mismo, las evaluaciones, los programas, las indicaciones, los evolutivos, los informes de alta o de derivación, etc. Es de obligado cumplimiento. Y estoy de acuerdo. Hay que dejar constancia de ello. 


Creo que el trabajo de fisioterapeuta -exportable o otras profesiones- consta de cuatro apartados:


  • Tratamiento.
  • Administración y gestión.
  • Formación y docencia.
  • Investigación.

Se da por sentado el primer apartado ¡Hombre, por favor! Un fisioterapeuta que no trata es como un campo sin flores... Pues no. No sólo de atención directa vive el fisioterapeuta. Pero si que es verdad que es el apartado que mayor porcentaje se lleva. Y que siga así, pues todavía no hemos cubierto todos los campos que se pueden beneficiar de nuestro trabajo. Ni, en los que ya estamos, hemos desarrollado todo nuestro potencial.

El apartado de Administración y gestión, inicialmente se refiere a la parte de "papeleo" de nuestro trabajo. Es imprescindible recoger nuestra actividad, documentarla y presentarla. Como siempre digo, lo que no consta no existe. Es necesario historiar, evaluar, informar de nuestro trabajo. Porque "es" nuestro trabajo, también escribir. 
 Debemos ocupar también áreas de gestión, coordinación y dirección. La visión del fisioterapeuta no es que sea leche, pero si es una más. Y su voz tiene que ser escuchada. Después que nos den o no la razón, que se sumen o que pasen. Pero hay que estar ahí.

La formación no tiene que explicarse. No hablo de nuevísimas y revolucionarias técnicas. Que también. hablo de perfeccionarnos, de repasar, de aprender, de madurar en nuestra formación. Y la docencia, aunque no sea muy apreciada, ni todos nos consideremos capacitados para iluminar a otras personas, para guiar, para ayudar, no debe ser descuidada. No hablo sólo de docencia dentro del grado de fisioterapia. También es docencia la formación de otros profesionales. Aportar a un tema, nuestro conocimiento.

Y el tema pendiente de nuestro desarrollo profesional, la investigación. Debemos generar una bases de investigación sólida, que apoyen nuestra evolución. Que respalden técnicas, o demuestren que ya son materia superada. Crear una evidencia científica que de poso a nuestra profesión. Que pueda ser utilizada para demostrar nuestra eficacia, nuestra eficiencia. 

De todo ésto, se desprende que el boli o el teclado es nuestro amigo. Debemos perder el miedo. Debemos asumir que es parte de nuestro trabajo, no sólo una penosa parte que con desgana debemos realizar. 

miércoles, 18 de abril de 2012

A VUELTAS CON EL GRUPO

Esta Semana Santa, me desplacé unos días a Londres. Aprovechando la coyuntura, nos juntamos nueve de familia. Todo un micromundo donde evaluar comportamientos grupales. Muy interesante... Si no fuera porque casi termino a leches con alguna facción familiar.

Como todo grupo, tiene unos cuantos roles definidos. Siempre surgen. Da igual si es la familia, el trabajo, la panda o una excursión programada. Existen patrones o figuras de obligada aparición. Otros pueden aparecer o no. En esas profundidades mejor que se mojen psicólogos y demás profesionales que entienden mucho más que yo.

Pero si que pude ver modelos extrapolables a los grupos de trabajo de nuestros centros. El líder, el saboteador, la masa silenciosa, el segundo de abordo... Figuras que no se si nombro correctamente. Pero que existen.

Nosotros teníamos un líder que organizaba, que preguntaba qué queríamos ver, que planificaba transportes, etc. Después estaba cierto familiar que iba a su bola y que ponía muchos peros a lo que no le cuadraba. Que no aceptaba las decisiones, que minaba por detrás los planes, etc.

Y la masa silenciosa que respondía, que iba donde le decían, que no opinaba ni para un lado, ni para otro.
Seguro que, los que trabajáis en grupos, podéis identificar esas figuras y más con facilidad. Y lo malo es que algunas de ellas, bien han podido reventar el grupo y evitar que llegue a cumplir sus objetivos.

Necesitamos aprender a trabajar en grupo, a unir esfuerzos, ganar y ceder. Porque realmente no es cuestión de llevar la razón, de "ganar". Es cuestión de conseguir realizar el mejor de los trabajos para beneficio de nuestros usuarios. Y eso es lo que suele olvidarse, en pos de nuestro orgullito personal. El "Ya te lo dije" que se nos escapa con silencioso deleite cuando el otro se equivoca.

¿Cómo funcionan vuestros grupos? Bueno, primero habría que saber si en vuestro trabajo hay "grupo". Servidora no puede hablar muy bien de su experiencia... Puede que yo sea la contralider o la obstruccionista. Porque no tengo buena experiencia. ¿Nos enseñan a trabajar en grupo?


lunes, 5 de marzo de 2012

LA GOTA QUE COLMA LA LUMBALGIA

No es nada raro que lleguen a las consultas pacientes con lumbalgias de "mágica" aparición. Estaba bien y "chin pun" estoy doblado. Misterios de nuestros cuerpos.

Es conocido el dolor de espalda en general, por la cantidad de padres putativos que puede tener. Como la típica frase "entre todas la mataron y ella sola se murió". Muchos son los posibles causantes del dolor, pero ni son del todo conocidos, ni se les hace mucho caso. El caso es que duele.

Pero hay que hacer una buena evaluación. Un ejemplo: mi último paciente me llega más doblado que la esquina de mi calle. Y "chica, con lo bien que estaba". No había hecho nada. 

Ese día estaba estupendo, no había hecho nada fuera de lo común. Bajó al coche, a por una cosa. Se agachó al suelo y ya no pudo incorporarse. Volvió caminando los cien metros que le alejaban de su casa, semidoblado, apoyándose con las manos en las piernas. Y muerto de dolor.

Del "Pero si estaba estupendo y no hice nada" no le sacaba. 

Poco a poco, me contó que había venido el día de antes de Cádiz. Apuntamos mentalmente unos cientos de km sin apenas parar "porque los coches modernos son comodísimos y no necesitan repostar". E investigando un poco más, un día antes de venir había estado plantando nosecuantos árboles en la finca. Cosas de jubilados con tiempo, que la finca entretiene.

Así ya vamos entendiendo cosas. Tenemos una lumbalgia tras estar un par de  días doblado en la finca, y un viaje de varias horas en coche. 

Realmente, el agacharse a por un papel no es más que el toque final. Pero los doloridos pacientes no parecen tener memoria. Sólo se agachan a por un papel. Si no hacemos una buena anamnesis nos quedaremos en lumbalgias de origen indeterminado, o por la edad, o por una teórica mala postura, etc. Y eso no vale.

Un buen tratamiento empieza por un buen estudio y así las técnicas a aplicar serán las más acertadas.